
Los Remakes en el mundo del cine son una de las grandes piedras de debate entre los amantes del séptimo arte. En una industria cada mayor y que cada vez exige una mayor producción de obras al año, los grandes (y pequeños) estudios optan en un gran número de ocasiones por reciclar viejas ideas ya sean de películas antiguas o de series de televisión con el fin de acelerar el proceso de “imaginación” de una obra.
Este fenónemo, que no es en absoluto nuevo, si que está cobrando una mayor importancia en nuestro día a día y, de hecho, no hay semana en la que no se anuncie en nuevo remake en ocasiones incluso de películas estrenadas hace relativamente poco tiempo. Por poner un ejemplo, se habla del remake de “Poltergeist” o de “El Muñeco Diabólico” obras “recientes” que pero dentro de poco tendrán su película actual.
¿Son recomendables los remakes? ¿Son preferibles a nuevas historias? Hay de todo y diferentes puntos de vista para apoyar una u otra postura. Es cierto que hay historias eternas, obras que por propia definición si pueden ser adaptadas a los nuevos tiempos y aportar mucho cinematográficamente al panorama actual. Otras, en cambio, se juega con la nostalgia y el poder del recuerdo para adaptar una historia a nuestros días sin pena ni gloria, sin aportar nada y sin llevar a cabo ninguna variación o novedad.
Lo que está claro es que una película, sea remake o no, ni debe ni puede juzgarse por ser una secuela, un remake, una adaptación de comic o una de una novela. Las películas, en cualquier caso, tienen entidad propia y no sería la primera vez que una obra criticada en su concepción presenta después un nivel y una calidad que la hacen muy recomendable. SEGUIR LEYENDO ….















































